2 feb. 2009

Solo por un tiempo... El tiempo de Dios es perfecto.

Esta entrada es sentida y dolorosa.

Para nosotros el haber compartido por un año con todos ustedes esta pequeña ventana hacia el mundo, para darles a conocer lo que el buen Dios ha hecho en nuestras vidas, y evangelizar al mismo tiempo, ha sido para nosotros una gran bendición y un privilegio.

Esta entrada es para decirles: ¡Hasta pronto!

Por motivos personales, entre ellos, una mudanza que ha tenido sus pros y sus contras pero en la que Dios no nos ha dejado solos. Y que dadas las circunstancias que la rodean, nos impedirá seguir manteniendo este espacio por falta de conexión directa a internet, servicio al que por un tiempo no nos será posible acceder.

En nuestras oraciones y recuerdos seguirán presentes. Cada vez que podamos entraremos e intentaremos dejarles un mensaje, un cariño, una oración... Haremos lo posible igualmente por visitar sus espacios, que han sido alimento para nuestra vida espiritual y personal.

Para muchos, estos espacios "virtuales" carecen de objetividad y valor real, pero ojalá pudieran sentir el dolor, que para mí representa y para Cesar escribir estas líneas. Sin embargo, sabemos y creemos que "Todo les ayuda para bien a los que le aman". Rom. 8, 28. Y en su tiempo que es perfecto, si está en su plan de amor para con nosotros, volveremos a aprovechar esta vía para seguir compartiendo y transmitiendo su mensaje de salvación, basado en nuestro caso en la Koinonía: Común unión.

Reciban un abrazo fraterno de estos hermanos que les aman y no dejen de orar por nosotros, en esta nueva etapa de nuestras vidas.

Dios les guarde!!