12 ago. 2013

Clara...

Querid@s Herman@s!

Ayer la Iglesia Universal celebraba la memoria de Santa Clara de Asís, una mujer, a mi entender con uan vida muy particular. Valiente y dulce a la vez. Enamorada totalmente de Cristo, abandonada a su santa voluntad, confiada pero no ilusa.

Esta mujer, su testimonio de vida fue impactante en mi adolescencia. Su radicalidad, más que alejarme de Dios, me empujó más hacia él. Hoy es uno de esos días en los que doy gracias a Dios por nuestra Iglesia, por su tradición y por tantos hombres y mujeres que transformado su realidad a la luz del espíritu, con agua, fuego y sangre muchas veces, abrieron las puertas de la "santidad" para todos los demás.

El testimonio de Clara fue más que luz, yo diría sin caer en lo despectivo ni herir sensibilidades, una "sana enfermedad contagiosa" al igual que la Espiritualidad de Francisco de Asís: todo los que los veían se contagiaban de la locura que les llevó a dejarlo todo por vivir el Evangelio en pobreza, alegría, humildad.



"Clara sentiste la llamada del Señor y fue Francisco quien la senda te mostró. Con alegría y enamorado corazón, todo lo dejaste y te entregaste al Señor. 

Juntos siguieron las huellas de Cristo, el fue el amor que los cautivó y con sus vidas gritaron al mundo que: darlo todo por él, libera el corazón". Canción, Sor Esperanza de la Cruz.

Pidamos por su intercesión un amor apasionado a Jesús Eucaristía, valentía para correr hacia él en todo momento y un abandono total, confiado y alegre e su Santa voluntad.



¡Alabado sea Jesucristo!