31 dic 2008

Nuestros mejores deseos...


Nuestro deseo más grande en estas horas es que la celebración del comienzo de un nuevo año, sea para cada uno de ustedes de gran bendición.

Que Dios siga derramando dones y carismas sobre ustedes que les permita llevar su mensaje de salvación a todos los que les rodean, con tolerancia, respeto caridad y misericordia.

Gracias por su cariño y apoyo durante este año. Reciban de nosotros una bendición especial y un abrazo fraterno cargado de cariño y amistad cristiana.

Feliz y próspero año 2009

Cesar y Laura Nava.
Venezuela.

25 dic 2008

!!Nació el Redentor!! ¡Feliz Navidad!



Feliz Navidad para todos hermanos. De corazón, reciban bendiciones abundantes de parte de nosotros y en nombre de Jesucristo: sol de justicia, que se hace hombre por amor a la humanidad.

Un abrazo fraterno, unidos en oración.

Cesar y Laura Nava.

21 dic 2008

Comenzó la cuenta regresiva....


Comenzó la cuenta regresiva, solo quedan días para algunos, horas para otros...

En estos momentos sólo deseamos unirnos en oración y contemplar con alegría la llegada del Enmanuel.

Agradecerle por lo bueno y por aquello que para nosotros, al no comprender sus designios no resulta tan bueno, pero para él: "Todas las cosas son para bien" Rom. 8, 28

Bendiciones para tod@s.

Nota: Si es su deseo, déjennos su oración, petición o acción de gracias para pasar estas últimas horas de adviendo unidos en oración y contemplación.

Nota: Los Mimos y detalles otorgados a nosotros por Kenosis con mucho Espíritu de Dios y Amor queremos compartirlo con todos los que quieran llevárselos. Es un pequeño detalle de gratitud especialmente en estas fechas. Dios les guarde (en la barra lateral inferior hay otros para los que los desee llevar).


14 dic 2008

"Estad siempre alegres..." ¡El Señor está cerca!

Queridos hermanos

Leyendo esta Palabra, tomada de la carta a los Filipenses (Fil. 4,4-5)
"Estad siempre alegres en el Señor", os lo repito, ¡estad siempre alegres! Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca".
Viene a mi mente el verdadero sentido o sabor de la Alegría. En Navidad, la Alegría pudiera emanarse o producirse por distintas circunstancias o acontecimientos, como por ejemplo:
  • El compartir presentes
  • El recibir una remuneración o bono navideño bien jugoso para gastarlo en "la familia" esta Navidad
  • El tener salud
  • El tener a los que queremos aún con vida y poder estar con ellos
  • El tener la nevera y la mesa llena de comida y dulces para esta navidad
  • La casa bien pintada y decorada... Entre otros.
Pero, estas u otras cosas, ¿son realmente significativas para estar Alegres, no sólo en Navidad sino durante todo el año? De ser así ya entiendo porque durante el resto del año se nos olvida ser felices, ya que todas las anteriores no se cumplen durante todo el año de forma especial como pudieran cumplirse en Navidad. Y es un error de parte nuestra.

Nuestra alegría debe ser constante y un valor o sentimiento fijo, inamovible durante tod
a nuestra existencia. Nada más el hecho de sabernos amado por un Dios que se hace niño y viene al mundo a restaurar la dignidad del ser humano, ya no visto como criatura sino como hijo de un mismo Padre, debe ser para nosotros la fuerza que nos permite levantarnos a diario y decir: Este es el día que hizo el Señor (para mí de forma especial) me alegraré y me gozaré" (por encima de todo lo que me encuentre y donde me lo encuentre o de quién me la quiera arrebatar) Si no es así, entonces tenemos la tarea de reflexionar y actuar rápido en consecuencia sobre cuál alegría es la que estamos profesando y cuál nos está alimentando a diario, ya que por lo antes dicho posiblemente no sea la Alegría que viene de ser Hijos de Dios.

Les pregunto: ¿En qué radica la alegría de tu corazón? ¿Qué o quién puede moverla o quitártela por lo menos en un instante...? Si la Alegría tiene el poder de Dios, ni la muerte puede quitarla del corazón y prohibirnos transmitirla. Hoy lo reconozco y lo asumo. Ojalá ustedes lo hagan también. Un abrazo fraternal.

7 dic 2008

¿Tronco o Corona?

Queridos Hermanos, primeramente pedirles perdón por tanta ausencia, la verdad es que ya no contaremos con el servicio de Internet como hasta ahora y eso quiere decir que nuestras participaciones en este u otro espacio en la red serán más tardías, pero nunca les abandonaremos espiritualmente: en nuestras oraciones siempre están ustedes y sus intenciones, así como sabemos que en la de ustedes nosotros también, por eso y muchas cosas más, estamos agradecidos a Dios Padre y a todos ustedes.

Hoy les comparto, quizá hasta con un poco de jocosidad, que el domingo me he encontrado (al igual que mis otros co-parroquianos) con un tronco en frente del altar de la Iglesia a dónde asisto en vez de la tradicional Corona de Adviento. Resulta que nuestro Párroco, investigando y leyendo aquí y allá (ya yo conseguí dónde, jejeje) resolvió unir los siguientes signos: El tronco de Jesse y la Corona de Adviento, para que comprendan un poco, aquí les dejo la explicación desde la fuente, no sin antes decirles que aunque parece un poco extraño termina resultando tremendo recurso de evangelización... Disculpen lo tarde, quizá para el año entrante si no lo olvidan puedan probar en sus comunidades esta dinámica. Con ello damos inicio a nuestro año litúrgico, ciclo B y nos unimos en Esperanza, Penitencia gozosa, Ayuno, Compasión y Oración a cada uno de ustedes, en la espera triunfante de la segunda Venida de nuestro Salvador, decimos como Iglesia, la esposa del cordero: ¡VEN, SEÑOR NO TARDES!

Significado del Tronco de Jesé

“Tronco de Jesé” es el nombre con el que tradicionalmente se alude al árbol genealógico de Cristo a partir de Jesé, padre del Rey David. Tanto el evangelio de Marcos como el de Lucas parten de David para llegar a José, el esposo de la Virgen, dando así sentido a la antigua profecía de Isaías: “Saldrá un renuevo del tronco de Jesé, de su raíz florecerá un vástago” (Is 11,1).

Durante el tiempo de Adviento, preparación inmediata a la Navidad, la imagen bíblica del “Tronco de Jesé” que reverdece, cobra especial significación. Nuestra espera confiada en la venida del Señor es también “reverdecer”, permitir que florezca la esperanza, dejar paso al frescor de la Vida que se acerca.

De ahí que, este año, queramos retomar como signo visible que ambiente en nuestras parroquias el itinerario de Adviento, el Tronco de Jesé que va floreciendo, cobrando vida.

Ahora bien, para que los signos que acompañan a la liturgia del Adviento sean expresivos es preciso que los destaquemos de algún modo. Sería interesante que buscásemos un tronco grande, visible, llamativo, y lo colocásemos en un lugar visible del templo. La dinámica sería similar a la empleada con la tradicional “Corona de Adviento”: sobre el tronco, desnudo aún la primera semana de Adviento, iremos progresivamente encendiendo las cuatro velas, al tiempo que “adornamos”, con hojas primero y flores más tarde, el tronco.

Al gesto semanal de encender la vela correspondiente y advertir que la vida va abriéndose camino en la corteza del árbol, deberá acompañar la consiguiente reflexión sobre lo que el signo quiere transmitir: La celebración anual del Nacimiento del Señor exige en nosotros una sincera apertura a la esperanza y a la renovación (reverdecimiento) interior. La Vida que Cristo nos trae con su Vida, no puede dejarnos indiferentes. El Adviento, de la mano de sus personajes y textos trata de hacernos caer en la cuenta de que “algo nuevo está llegando”, “Alguien” desea hacerse un hueco en nuestras vidas, en ocasiones áridas, para hacerlas florecer.

Fuente original: http://6865.blogcindario.com/2006/11/02106-el-signo-en-adviento.html#comentarios