Hoy me levanté con esta Palabra rondando los rincones de mi alma para luego descubrir que es el salmo que la liturgia nos coloca hoy 2º Domingo de Cuaresma. Quiero compartir este regalo con ustedes y meditarlo, porque Dios siempre nos habla, pero hoy siento que, de forma especial, quiere que creamos y pensemos en su misericordia. Que la practiquemos y la vivamos.
"Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de Ti". Sal. 32
La palabra de Dios es sincera
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra.
Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre.
Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre y por los Siglos de los Siglos. Amen.
Al meditar este salmo me pregunto, ¿de qué forma espero en o la misericordia de Dios? ¿Sé realmente cómo es su misericordia?
El Salmo de hoy nos da una idea, pero es solo una muestra. También he leido en la Palabra "Tus misericordias son nuevas Señor, cada mañana. Grande es tu fidelidad". Lam. 3,23.
Veamos algunos conceptos y definiciones:
- La misericordia es una actitud bondadosa de compasión hacia otro, generalmente del ofendido hacia el ofensor o desde el más afortunado hacia el más necesitado. En el cristianismo, es uno de los principales atributos divinos.
- Misericordia: La disposición a compadecerse de los trabajos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente de perdón y reconciliación. Es mas que un sentido de simpatía, es una práctica.
- La misericordia es la razón de la Encarnación de Jesucristo. La misericordia es un atributo de Dios. El es la fuente de la misericordia: "Su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen". Lucas 1,50. "Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, que harán que nos visite una Luz de la altura". Lucas 1,78.
- Todos dependemos de la misericordia de Dios. Reconocerlo y responder con misericordia es el camino de la salvación. "Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos de misericordia". Romanos 11,32.
- La misericordia mueve a la entrega de alma y cuerpo según el amor divino. "Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual". Romanos 12,1.
- Jesús exige la misericordia como requisito para que el culto sea auténtico: Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.» Mateo 9,13.
- La práctica de la misericordia es necesaria para obtener misericordia de Dios. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Mateo 5,7.
Y entoces... ¿qué será lo que Dios quiere decirnos hoy con esta palabra? ¿Qué necesita de nosotros hoy: cómo, de qué forma, para qué, por qué, con quién o quiénes? Reflexionemos y escribamos a continuación.